
Lo fácil era quedarse en sus casas, pero han decidido esta noche luchar por su futuro y encerrarse en la Universidad de Albacete en protesta por los recortes sufridos en educación.
Piensan que la Universidad tiene que volver a ser el foco de las reivindicaciones de los jóvenes, donde empiecen las principales revoluciones pacíficas y aunque piensan que no han conseguido nada todavía, quieren que la gente se informe y decidan.


