En un hogar siempre debería haber lugar para el silencio. Es importante educar a tu hijo en la capacidad de estar en silencio como mecanismo para encontrarse consigo mismo, de vaciar su mente o prestar atención a algo. El silencio les ayuda a tranquilizarse, a concentrarse, a reflexionar. A tomar conciencia de sus sentimientos, a controlar sus pensamientos o a saber escuchar.
Cada día deberías proporcionar a tu hijo un momento de silencio donde pudiera escuchar su respiración, visualizar o escuchar los sonidos espontáneos de tu casa.
ACOSTUMBRA A TU HIJO A MIRAR HACÍA DENTRO DE SÍ MISMO Y ESCUCHARSE.

Cada día deberías proporcionar a tu hijo un momento de silencio donde pudiera escuchar su respiración, visualizar o escuchar los sonidos espontáneos de tu casa.
ACOSTUMBRA A TU HIJO A MIRAR HACÍA DENTRO DE SÍ MISMO Y ESCUCHARSE.



