Uno de los mayores motivos de conflicto entre padres e hijos es el control e identificación de las emociones. Un niño que no sabe identificar sus emociones ni expresarlas puede llegar a tener limitaciones de muchos tipos. Evitemos problemas enseñando a los niños a verbalizar sus sentimientos. Para ello te proponemos la siguiente actividad.
En un dado, lo más grande posible, escribe, con rotulador permanente, 6 palabras correspondientes a 6 sentimientos: alegre, triste, frustrado, enfadado, sorprendido y celoso, por ejemplo. Elije los que sean más urgentes trabajar con tu hijo.
1. Juega a tirar el dado y a identificar el sentimiento con una experiencia previa de tu hijo. “Yo me sentí FURIOSO cuando…”.
2. Reproduce la escena con tu hijo, en un juego de roles, buscando alternativas a ese sentimiento, si es que era negativo. “En aquella ocasión me ENFADÉ pero también podía…haber hecho las paces con mi hermano, haber compartido el juguete, habérselo contado a mamá, haber dibujado la emoción... EN LUGAR DE gritar e insultar”.
3. Acaba haciéndole ver cómo debió de sentirse la otra persona. “Cuando yo le insulté, Carlos debió de sentirse…”
www.solohios.com
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest




0 comentarios:
Publicar un comentario